A todos nuestros lectores queremos expresar nuestro agradecimiento por su participación y apoyo a nuestra revista durante estos años. La Academia Mexicana de Odontología Pediátrica (AMOP) inicia un nuevo capítulo con un nuevo grupo editorial renovado, comprometido con continuar la labor de sus predecesores.
Nuestro objetivo es abarcar diversas áreas académicas de interés para los miembros de la AMOP y los odontólogos pediatras de Latinoamérica. Esto será posible gracias al esfuerzo de nuestros autores, quienes nos enriquecen con sus artículos de alta calidad.
Estamos preparados para recibir y publicar contenido de gran valor, y también buscaremos ser autosuficientes mediante el apoyo de patrocinadores y promotores de nuestra revista.
Con esta herramienta de alto interés académico y educativo, proporcionaremos un gran soporte para la divulgación de la ciencia y la tecnología a través de la publicación semestral de nuestra revista.
Nuestro compromiso con la revista sigue y seguirá siendo firme, con la mejor disposición y buscando el mejor desempeño posible.
La pandemia ha generado un gran bache en la producción científica, llevando a que muchos artículos revisados por pares sean, en su mayoría, trabajos de reimpresión o publicaciones en revistas de baja calidad. Esto sumado a la proliferación de publicaciones que solicitan dinero a los autores, ha convertido la búsqueda de evidencia confiable en una tarea abrumadora.
La consecuencia es que la práctica basada en la evidencia está siendo reemplazada por la práctica basada en referencia, pero desafortunadamente la referencia no es sinónimo de evidencia. Este editorial hace un llamado a mejorar la calidad de la información científica en odontología pediátrica.
Los investigadores están trabajando la presión de “publicar o morir”, lo que ha llevado a una proliferación de publicaciones sin rigor científico, sino consecuencia de una investigación relevante y válida.
Detrás de cada estudio hay tiempo, esfuerzo y la confianza de los voluntarios que participan en los estudios clínicos. Por lo tanto, no es ético realizar una investigación con el único objetivo de publicar artículos.
Durante años se ha señalado que la cantidad no implica calidad, pero esto ha sido ignorado en muchas ocasiones. Debemos reconocer que la odontología ha producido muchas referencias, pero poca evidencia. El progreso depende de cambiar esa tendencia hacia menos referencias y mayor evidencia.